Ira, impotencia... pero, ¿dónde queda lo demás? aquello por lo que has luchado y sacrificado tanto ¿qué pasa con eso? Sí, es cierto que en ocasiones el odio es lo único que nos queda para seguir adelante, lo que nos alimenta. Pero también nos ciega, nos vuelve débiles puesto que la rabia no nos permite ver más allá. Dejamos atrás lo que somos, lo que hemos logrado -aunque a veces sea poco- y el sabor de un buen recuerdo -allá donde los haya-.
Algunos dicen que si odias a alguien es porque lo amas, otros que si del amor al odio hay un paso. Si es cierto que el odio y el amor están relacionados, son antónimos. Aunque no le encuentro sentido a aquello que la mayoría de gente opina si odias a alguien es porque te importa mucho. Permitidme que lo dude, veo y escucho casos a diario en distintas personas en los que el odio está presente hacia personas que desconocen, sí, aquello conocido como envidia, aunque eso sí, suena "más light" decir te envidio a te odio. Otro juego más del lenguaje. Pero no olvidemos que el odio tiene a reducirse en envidia.
Cause she was full of hatred, he was as blind as a bat.
[NOTA: Con esta entrada no pretendo hacer apología del odio. Aunque creo que queda bastante claro que esa no es mi intención]
No hay comentarios:
Publicar un comentario