En momentos como este solo te quedan dos opciones: dejarlo, seguir caminando por la vida como si nada importase o actuar, luchar y sacrificar. Yo tenía que decidir, tenía que arriesgar. Y por primera vez lo hice. Si la vida te pone a prueba y te da otra oportunidad para hacer las cosas bien, solo queda una pregunta que queda por responder: ¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar?
Karabudjan.
Karabudjan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario